Este verano he preparado varias recetas con chocolate que han supuesto más de un quebradero de cabeza durante su elaboración y es que las altas temperaturas y el chocolate no hacen buenas migas: manos pringosas, platos y vajilla manchados al mínimo roce, consistencia difícil de mantener... ¡aghhh! Pero hace un par de días preparé unas trufas que ¡a la primera! decidieron tomar la forma deseada y mostrarse en todo su esplendor:
Estas trufas son crujientes porque sobre la bola inicial, la trufa en sí, he vertido un baño de chocolate negro que, al enfriarse, encapsula la trufa y la convierte en una especie de bombón. Luego el rebozado con chocolate en polvo le confiere el aspecto de trufa tradicional ¿qué os parece?
La receta es del maestro Paco Torreblanca y venía (hace unos añitos) dentro de un paquete de Chocolate NESTLE Postres, os la transcribo a continuación:
Ingredientes (para unas 30 trufas)
* 200 g de cobertura de chocolate negro
* 50 g de nata
* 50 g de ron
* Ralladura de una naranja
* 7 g de miel
Baño (crujiente)
* 150 g de cobertura de chocolate negro
* Cacao en polvo
Elaboración
Calentar la nata junto con la miel y la ralladura de
naranja hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego y verter sobre el
chocolate troceado. Remover hasta que el chocolate se funda.
Cuando la mezcla esté tibia añadir el ron, remover y dejar enfriar la mezcla en el frigorífico hasta que solidifique (ideal de un día para otro)
Moldear las bolas, no muy grandes (de unos 8 gramos cada una) Guardarlas en la nevera mientras preparamos el baño.
Preparar una rejilla (lo más fina posible) con una bandeja debajo. Fundir el chocolate al baño maría o en microondas (en intervalos de 30 segundos en este último caso) Una vez fundido bañar una a una las bolas y dejarlas escurrir sobre la rejilla, separadas unas de otras, hasta que enfríen. Una vez enfriadas rebozar con el cacao en polvo y ¡listas!
Cuando la mezcla esté tibia añadir el ron, remover y dejar enfriar la mezcla en el frigorífico hasta que solidifique (ideal de un día para otro)
Moldear las bolas, no muy grandes (de unos 8 gramos cada una) Guardarlas en la nevera mientras preparamos el baño.
Preparar una rejilla (lo más fina posible) con una bandeja debajo. Fundir el chocolate al baño maría o en microondas (en intervalos de 30 segundos en este último caso) Una vez fundido bañar una a una las bolas y dejarlas escurrir sobre la rejilla, separadas unas de otras, hasta que enfríen. Una vez enfriadas rebozar con el cacao en polvo y ¡listas!
Me despido hoy con el recuerdo de la fiesta de cumpleaños de Luz, una fiesta alegre, luminosa y divertida para la que tuve la ocasión de preparar una sweet table con una tarta de chocolate blanco, adornada con volantes en los colores favoritos de la cumpleañera, que brilló por si sola.
Fue una tarde de verano especial: juegos, risas y regalos entre amigos y familiares como homenaje a la feliz protagonista, ¡gracias por compartirla conmigo!
Saluditos,
Pam


